02 octubre 2011

Las cónicas de Ikaro y los resultados del Laberinto

Apenas las puertas del laberinto se abrieron los competidores se internaron en él sin titubear. Armados con estrictamente lo necesario y con su valentía aflorando, avanzaron juntos hasta un punto donde tuvieron que separarse. Frente a ellos once puertas les esperaban, con grandes columnas y arcos de mármol, la imponente construcción aguardaba. Se miraron unos a otros y teniendo de dónde escoger, cada quién su camino tomó dejando atrás las dudas que para esta travesía no ocuparían, en este momento era cuando más confianza debían sentir. Estaban conscientes de los peligros que se podrían encontrar pero sabían que tenían lo necesario para triunfar.

A paso lento pero seguro recorrían pasadizos amplios que les permitían ver por dónde avanzaban, o caminaban por pasillos tan estrechos que sentían asfixiarse ante el nauseabundo hedor que sus paredes emitían, vestigios de los horrores que el laberinto escondía al ser testigo de los numerosos asesinatos causados por la bestia que había habitado el laberinto. A pesar de la maravillosa construcción que se veía desde el exterior, tan imponente y más parecido a un castillo que a una prisión, estar dentro cambiaba todo.

Ikaro, el encargado de vigilar que las reglas impuestas por Minos fueran acatadas, sobrevolaba el Laberinto, observando a cada participante del desafío. Carecía de algo en qué apuntar pero hizo nota mental de cada uno de ellos. Principalmente lo que más llamó su atención fue que en este desafío había más mujeres. Once competidores y sólo tres varones ¿qué había influido en esa decisión? Sin responder a su duda continuó atento a cada movimiento.

Apenas unas horas de haber entrado al laberinto Sphinx se hizo presente retando, uno por uno, a que le respondieran su acertijo. La Esfinge vio con satisfacción cada titubeo aunque esa sonrisa se desvaneció cuando, al final del día, todos habían acertado, por lo que no pudo impedirles que avanzaran aun así durante la noche ideaba nuevas formas de guiarlos por el camino equivocado y así el laberinto los consumiera.

Una semana ha pasado desde entonces y ha llegado la hora de que Ikaro envíe a su Rey los resultados del juego que ha ideado y para ello se ha detenido. Por ello se detuvo en lo alto de una columna alejado de la actividad del laberinto. Sacó pergamino y comenzó a escribir

Ikaro's Chronicles

«Octubre 1

REY MINOS

He visto cómo en estos días el tiempo se ha ido volando para unos mientras que para otros ha sido una gran tortura. Todos entraron con gran seguridad pero poco a poco han ido titubeando hasta que por una u otra razón algunos han sido guiados por Sphinx hacia el camino equivocado al no poder responder a su acertijo.

Hasta el momento, cinco de las once personas han logrado pasar a Sphinx sin demasiados problemas aunque ella se ha encargado de no dejarlos avanzar demasiado dependiendo de la velocidad de sus respuestas. Hay dos que se retrasaron un poco pero que podrían recuperarse y alcanzar al resto si ponen atentos. Por otro lado, hasta donde mi vista ha logrado apreciar, hay cuatro personas desaparecidas, supongo que han entrado a los túneles que el laberinto posee y eso sólo puede significar que Sphinx los ha dejado para que se pierdan.

Ikaro»

Una vez que firmó el documento, el guardián del laberinto sacó otro pergamino y anotó lo que en ese momento le inquietaba.

Octubre 1

«No lo sé con certeza, pero creo que todos van por buen camino, al menos siguen vivos que ya es ventaja. Confío en que los perdidos encuentren el rumbo correcto. Debo confesar, que aunque apoye a los valientes que se han internado en el Laberinto, soy fan de Sphinx ¡Cómo le hace para ser tan asombrosa! Cuanta creatividad e ingenio para sus acertijos ¡y además con rima! Pero también debo reconocer que los competidores lo han hecho bien.

Me agradó ver y escuchar que luchen con valor pero sobre todo con alegría, he notado que muchos responden a Sphinx con un tono retador y en rima, ¡eso esta genial!»

Tengo hambre quiero algo de comer… ¡ya séee! eso me recuerda un acertijo... no seré tan bueno como Sphinx pero lo intentaré:

—Lo comes cuando quieres. Con jamón, pan y lechuga lo tienes, dime si no sabes lo que digo o mejor con queso te lo explico»-

Jajajajaja ojalá nadie haya escuchado esto y menos que alguien llegue a leerlo, soy patético XD ¡o si la crónica!

Como iba diciendo Ariadna y yo hemos empezado a dudar que puedan vencer a Sphinx, tenemos un poco de miedo, Minos ha liberado al Minotauro, será un problema más al que deban enfrentarse... pero sé lograrán avanzar. Regresaré ya a Greta, hablaré con mi señorita Ariadna para saber qué más podemos hacer por ellos.

Oh sí, anotaré la respuesta de mi acertijo para que no se me olvide... pero haré al revés para que nadie sepa que esa es.

sandwhis.... DOUHHH quiero decir sihwdnas.»

En Greta, Minos leía el pergamino que Ikaro le había dejado. Sonrió con satisfacción, sintiéndose orgulloso de su juego. Arrugó la nota y se dispuso a leer los resultados. una vez analizados ordenó a su escriba hacer un anuncio donde revelara la situación de los que se encontraban dentro del laberinto.

«Tus pasos miro al avanzar déjame decirte que lo haces muy bien lo puedo notar, sin embargo no todos tienen la suerte de su lado, miremos quien sigue en el camino adecuado»

~Ikaro

Resultados

1 comentario:

  1. Ikaro:
    OMG! OMG! OMG!
    SEE SOY FAN DE SPHINX Y QUE!!!

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